Easy Chic total, estilo y paleta de texturas

Ya se conocían, de modo que no hubo sorpresas. El matrimonio, como cada vez, recurrió a la diseñadora carioca Roberta Devisate para que reformase un piso localizado en el barrio Vila Nova Conceição, de San Pablo. El resultado: un departamento moderno y vibrante, con una paleta casi infinita de texturas. ¡Pasen y vean!

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“Creo que nos identificamos plenamente en una estética atemporal que privilegia el confort y la elegancia en dosis equilibradas”, explica la diseñadora sobre sus clientes y sobre ella misma. Y agrega otro elemento que los perfila: tienen una identidad bien propia de su ciudad y eso se ve en la paleta de colores claros que eligen, los materiales naturales, el uso de la madera como elemento acogedor y la funcionalidad de los volúmenes, las formas y las combinaciones de materiales. “Easy Chic total”, sintetiza.

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Para ellos, entonces, y sus particularidades, Roberta Devisate diseñó un área social amplia, que integrara la cocina con el comedor de modo de tener siempre a mano la magnífica mirada sobre el Parque Ibirapuera y que ese paisaje enmarcara todos los momentos.

“Este deseo de los clientes se transformó en un largo rompecabezas para adecuar la planta original que no contemplaba esa posibilidad”, comparte la diseñadora. Dice que lo logró “tirando una pared aquí, abriendo un corredor allá y encontrándole un nuevo espacio a la cocina”. De premio, apareció el espacio para implantar una amplia y provechosa despensa oculta tras puertas corredizas de vidrio.

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Más allá, una larga pared se prolonga desde el comedor hasta la cocina trabajada en un revestimiento en ladrillos Anatóia subrayando la conexión entre estos espacios. Allí, en la cocina, una pequeña mesa permite comer al paso acoplada a la isla central con sillas de polipropileno y mesada de Silestone Blanco.

 

Hacia el otro lado, se abre en todo su esplendor el living-comedor que permite, además, ser integrado al ambiente de comidas a través de un panel plegadizo, o por el contrario, puede aislarse la cocina si es necesario.

Aquí, destacan las arañas escultóricas Coral confeccionadas con tiras de bambú prensado e un diseño del neozeolandés David Trubridge, que trabaja con técnicas sustentables en cada uno de sus productos.

“Por todo el living, destaca un conjunto armónico de materiales, texturas y colores. Solo gamas de anaranjados y azules, pasando por los beiges, crudos y caramelo. El resto es una decoración acogedora, que invita, sin modas ni excesos”, apunta la decoradora.

Finalmente, en los sectores privados, la diseñadora trabajó con el mismo lenguaje moderno y una paleta semejante. “Las circulaciones son acompañadas por un empapelado en tonos mostaza que compone un registro neutro y discreto y que contrasta con la pared curva trabajada en un papel ilustrado”, apunta.

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Para la suite principal, un ambiente de tonos neutros, recibe y permite relajar la mirada. Sobre el cabezal, mesas, más allá, un banco en madera y piel natural. Un toque de arte para completar la identidad.

Por su parte, las suites de los hijos se adaptan a sus personalidades: pocos elementos y tonos sobrios para el joven que estudia en el exterior; superhéroes y mucho color para el menor; discreción y colores maduros para la muchacha que ya casi es una mujer; y finalmente, rosa para la beba recién llegada a la familia. Un piso en el que cada uno puede ser quien es.

Fotografia: Evelyn Muller

Producción: Mayra Navarro

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