Ecodiseño: Un termo para el mate que calienta el agua con el sol

Christian Navntoft es ingeniero y docente de la UNSAM y es, además, uno de los creadores de Solarmate: un termo que calienta el agua con energía solar. Tras nueve años de desarrollo y con el apoyo de diversas instituciones, lanzaron las primeras 1000 unidades.

Unos mates bajo el sol y sin necesidad de buscar un enchufe o una cocina. El sueño de los amantes de la infusión más argentina están de fiesta porque el termo que nunca se enfría existe y los inventaron, por supuesto, científicos locales.

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Un termo para el mate que calienta el agua con el sol Posted on junio 12, 2

Se trata de un termo que se calienta con energía solar bautizado Solarmate y que fue desarrollado con el apoyo de un puñado de instituciones públicas y privadas. La Universidad Nacional de San Martín (UNSAM), que forma parte de un consorcio público-privado que -con financiamiento del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la Nación (MINCYT)- logró desarrollar el proyecto y lanzar las primeras mil unidades para ser testeadas por los usuarios a un precio de 950 pesos -que incluye el envío a cualquier parte del país-.

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“No esperábamos tener tanta repercusión”, reconoce el ingeniero Navntoft, aún sorprendido por el entusiasmo generado por el termo. “Subimos la información a la web un jueves y para el lunes teníamos 550 correos electrónicos que consultaban sobre dónde se podía comprar. Llegaron mensajes desde Chile, Uruguay, Estados Unidos, Israel, Suiza, Bulgaria, Inglaterra y Francia. El que más nos llamó la atención fue el de Bulgaria, porque parece que está creciendo mucho el consumo de mate allá”, agrega.


El producto es argentino. Cuenta con una capacidad de medio litro de líquido y el agua puede estar lista para tomar el mate entre 30 y 60 minutos, dependiendo de la temperatura del agua que se introduce y la cantidad de radiación solar disponible.

“La única pieza importada es el tubo de vacío. Pero nuestra idea, si esto escala su nivel en el mercado, es presentar un proyecto en el MINCYT para desarrollarlo acá”, explica sobre esa especie de ampolla de doble vidrio de borosilicato, que se usa para la vajilla resistente a golpes y a calor. Eso es lo que impide que se rompa con la diferencia de temperatura.

El científico agrega que el resto de las piezas se construyen en la Argentina: “Las que se abren en forma de alas, que son de plástico, y la superficie reflectante, que está hecha con un aluminizado especial”, detalla.

El financiamiento lo obtuvieron luego de varios exámenes. El termo Solarmate tuvo que mostrar sus cualidades: “El proyecto contó con el respaldo de la UNSAM, la empresa Sur Solar y el grupo emprendedor. Pero para lograr el financiamiento tuvimos que exponer ante ocho jueces de diferentes áreas. No cualquiera gana, es muy exigente. Yo soy el director del proyecto y dudo que haya otros directores de 36 años que lo hayan ganado”, compara.

En este momento, el equipo trabaja para aumentar la escala de producción: “Mil unidades no es nada. Y vamos a necesitar personal y financiamiento, que es cuando entran los jugadores grandes que están más vinculados con las variables económicas. Hasta acá, junto con FUNINTEC y la UNSAM hicimos el esfuerzo de transformar un conocimiento académico en un producto. De aquí en adelante, para nosotros es un territorio desconocido”.

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