Jorge Muradas: “Me conmueven muchas cosas de la arquitectura”

Veinticinco años de trayectoria, un estudio reconocido, una tienda que es al mismo tiempo marca y mirada sobre el mundo del diseño (Acento): Jorge Muradas no solo construye casas e interiores: además, edificó un recorrido profesional impecable. “Siempre supe que mi destino era la arquitectura”, dice.
 No hay un momento o una situación que funcione como detonador. La arquitectura siempre estuvo ahí. Incluso cuando no había palabra para nombrarla. Cuando Jorge Muradas evoca su infancia se encuentra, una y otra vez, sentado apilando piezas de colores. “Prefería construir volúmenes con bloques de Mis ladrillos”, dice. Más tarde, ya adolescentes y en alguna clase de arte, capturó los conceptos de la perspectiva y a partir de entonces se apasionó por los dibujos de calles pobladas de edificios y casas con sus ambientes a la vista.

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Jorge Muradas, uno de los diseñadores de interiores más reconocidos de nuestro país.

 

Algo que aún hoy hace, veinticinco años después de haberse graduado como arquitecto. “Los años del secundario, de alguna manera, fueron un tiempo de espera hasta llegar a la facultad de Arquitectura”, rememora. La certeza estaba instalada y alimentaba la pasión colándose -cada vez que podía- en una obra, si es que alguien conocido estaba construyendo una casa. La localización de su hogar -equidistante entre la Universidad de Buenos Aires y la Universidad Nacional de la Plata- le demandaron un análisis: ¿La UBA o la UNLP? “Opté por La Plata por dos motivos: primero, era práctico desplazarse hacia allá. Y, además, tenía una excelente reputación para la carrera que yo elegía”.

Muradas fue un universitario atento e interesado. Y muchas veces ha contado que, precisamente en esas aulas, fue que conoció a su compañera de aventuras profesionales: Eliana Elesgaray. “No éramos amigos en ese entonces. Formábamos parte de grupos distintos pero era gracioso porque los dos estábamos pendientes del lugar, de las cosas que había que arreglar… a los dos nos gustaba el tema de interiores y soñábamos con poner un local”, ha contado muchas veces.

 

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Veinticinco años de trayectoria, un estudio reconocido, una tienda que es al mismo tiempo marca y mirada sobre el mundo del diseño (Acento). Muradas no solo construye casas e interiores: además, edificó un recorrido profesional impecable. “Si tengo que señalar dos obras muy determinantes, pienso en la primera edición de Casa FOA en la que participamos porque nos enseñó a trabajar con rigor y en poco tiempo.

Y a eso le agrego mi experiencia en San Diego, California, porque me obligó a desarrollar un sistema constructivo distinto, con mecánicas y trabajadores diferentes a los argentinos y, a pesar de todo esto, estar a la altura de las exigencias”, recuerda. Exigencia. Buena palabra para cerrar esta historia. Jorge Muradas es un profesional cálido, con un estilo edificado sólidamente pero con la curiosidad siempre alerta para descubrir lenguajes nuevos y dejarse conmover por una disciplina que lo acompaña desde la infancia. Desde siempre.

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