Tips para integrar la TV Plasma a la cocina

Las pantallas llegaron para quedarse y no solo ocupan la cartera o el bolsillo del pantalón sino que avanzan por zonas de la casa en las que no siempre han tenido un espacio. Uno de esos rincones es la cocina. Colgado, apoyado, escondido, o a la vista: mirá de qué manera podés sumar un plasma entre ollas y sartenes.

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Es cierto que los soportes metálicos invitan a colgar una pantalla en cualquier rincón más o menos disponible, pero dejarse llevar por la solución simple puede generar otros problemas impensados: problemas de dirección para mirar, demasiada cercanía a las zonas “sucias” de la cocina que perjudiquen el dispositivo con la presencia de grasas o humedad, e incluso distorsiones en el estilo general de este espacio. Por eso, es recomendable explorar otras alternativas.

El lugar correcto

Si se quiere recurrir al soporte de pared, lo mejor es situar la pantalla sobre una mesada, lejos de la pileta, de la cocina y del horno; o sobre una de las paredes alejadas de la zona de cocina. Pero también es posible encontrarle un espacio apropiado entre los estantes de un mueble de guardado o una alacena. Ahí, sin dudas, estará más protegido.Una respuesta más tradicional es ocupar el espacio libre que dejan algunos electrodomésticos imprescindibles: arriba de la heladera, sobre el microondas o el horno eléctrico e incluso sobre la campana del extractor.

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Brazos articulados

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Y para quienes recurren a pantallas de dispositivos que no quedan fijos, como las tabletas (de diversos tamaños), hay soportes de brazos articulados que permiten usarlas cerca de la cocina para seguir una receta al pie de la letra o colgarlas desde la alacena para tenerlas a mano y hacer una búsqueda de emergencia siempre orientando su uso a la posición en la que se encuentre el usuario. Finalmente, es posible, además, generarle un sector que permita que no quede a la vista si no se lo pensó como elemento de decoración: desde puertas o una placa corrediza hasta sofisticados sistemas de encastre dentro de una mesada.

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