Tips para tener una cortina original para tu baño

Si te cansaste de las cortinas de plástico, sacá el costurero que con unos pocos recursos, podés darle una lavada de cara a tu baño. Desde la técnica del patchwork con retazos que se venden por paquete o apliques delicados, hasta un diseño impreso a tu gusto, podés renovar todo el espacio con un pequeño cambio. ¡Manos a la obra!

No es necesario haber pasado por el corte y confección como la abuela para darse maña con las telas y las tijeras. Si no tenés idea de cómo coser un botón, una alternativa es pintar una leyenda que te guste sobre una cortina ya resuelta. Para eso, recortá moldes con las letras caladas y pintá con los colores que hayas elegido.

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Apliques y detalles

Otra opción es la de recortar pequeñas piezas todas iguales y armar guardas o diseños. ¡No te asustes! No es necesario que enhebres la aguja: podés recurrir a una pistola de silicona que se encuentran en casi todas las librerías.

Así, un paño minimalista puede convertirse en un cerramiento original que cautive las miradas de tus visitas. Para las más arrojadas, una posibilidad es la tintura. Un único color y sesiones más largas o más cortas de exposición al color, permiten componer una cortina en degradé sobre la que, además, se pueden aplicar las técnicas anteriores.

Y un modelo muy singular se resuelve con un gran paño de plástico transparente (se llama tela cristal de pvc y se vende por metro) sobre el que se aplican fotos, postales, discos, recortes, páginas y lo que se te ocurra, todo previamente ensobrado en el mismo material.

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Manos mágicas

Finalmente, si sos de las que incluso tienen máquina de coser, hay una enorme variedad de modelos que no requieren demasiada pericia. Podés comenzar por dos paños que alternen franjas horizontales o verticales de distintos colores en degradé o de tonos complementarios. Si te gusta el estilo femenino o romántico, las alternativas son varias: armar cortinas con retazos y componer un diseño de patchwork; diseñar un faldón de puntillas o encajes en tonos claros; o recurrir al top ten del modelo de volados en degradé que incluso podés resolver con trozos de telas que te aporten amigas, tías o una abuela.

Ahora bien, si lo tuyo no son las puntadas y tampoco los estilos Sarah Kay, por unos 200 pesos te imprimen sobre telas plásticas o lonas el diseño que más te guste: unas manos aterradoras, el afiche de una película, una foto personal o la tabla periódica de los elementos. ¡Porque hay para todos los hobbies!

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